sábado, 30 de mayo de 2009

La font de Montalt

El día dos de abril de este año, la biblioteca celebró el Dia del Llibre y, como ya es costumbre, editó un libro. En esta ocasión no se trata de la publicación de una obra poco conocida o antigua, sino que, como ya se hizo con "La biblioteca màgica", se ha escrito una narración nueva especialmente para la ocasión. El encargado ha sido Jordi Raül Verdú Pons, conocidísimo por todos gracias a sus estupendos trabajos para los más pequeños, acompañado en esPortada de La font de Montaltte proyecto por Esperança Martínez Molina, la cual se ha encargado de las ilustraciones de la monografía.
El resultado es un libro para niños realmente interesante. Se narra una supuesta leyenda en torno a una fuente desaparecida, en la cual se encuentra cautiva una bella mujer que ha quedado encantada en ella y que teme de forma eterna la aparición del monstre banyut, siempre a la espera de que alguien la rescate de su mágica prisión. A lo largo de las páginas el narrador va dando las instrucciones necesarias para que el osado lector pueda llegar a la enigmática fuente, rescatar a la joven y hacerse con los tesoros que esta entregará en agradecimiento al valiente salvador. Por cierto, que según nos cuenta el autor al final de la leyenda, esta fuente existió realmente aunque quedó cubierta el año 1952 a causa de unas obras realizadas en el puente de Sant Jordi.
La verdad es que la historia, que se lee en apenas dos minutos, es casi lo de menos en este libro, aunque hay que señalar que está maravillosamente narrada. Lo que realmente deleita al lector son las magníficas ilustraciones realizadas por Esperança; incluso el texto forma parte de ellas, pues está adaptado en cada una de las páginas a los dibujos y a aquello que está contando, por lo que unas veces está recto, otras inclinado e incluso en ocasiones forma curvas. Un poco extraño que el nombre de la ilustradora no aparezca en la portada del libro junto al de Jordi Raül Verdú y tengamos que ir hasta la última página para encontrar los datos.
Únicamente añadir que tuvo tanto éxito que el día que se regaló en las bibliotecas y en las librerías este ejemplar, a mediodía ya se había agotado, lo que no había ocurrido con los libros de otros años. El problema, que quien no se hizo con un ejemplar el día del libro, ya llega tarde.