jueves, 25 de abril de 2013

La síndrome de Marilyn

Una vez terminadas las Fiestas de Moros y Cristianos de este 2013, polémica incluida, y que cada cual habrá pasado a su manera, volvemos a la rutina diaria, y yo además a hacer una nueva reseña. En esta ocasión he querido retomar a un autor, Natxo Lara Jornet, cuya primera novela que leí no terminó de convencerme (Final de Trajecte), por lo que ha parecido interesante darle una segunda oportunidad. Ahora he leído "La síndrome de Marilyn", publicado por la editorial Marfil dentro de su colección "Autors d'Ara" en 2005 i que fue merecedor del VII Premi de Narrativa Vila d'Ondara 2004.
"La síndrome de Marilyn" cuenta la historia de Max Pérez, un alcoyano de treinta y dos años que está a punto de subirse a un avión con destino a Canadá. Uye de una vida triste y de la policía, ya que acaba de matar a su jefe de una paliza. Max vive solo en la ciudad de Alicante y trabaja de informático. Tiene una vida completamente desordenada que le lleva de borrachera en borrachera, a tener relaciones esporádicas donde sólo busca sexo y a gastarse todo su sueldo en bebida y drogas. Odia su trabajo y a sus compañeros, no ve casi a su familia y ve pasar los días con desidia y refugiado en el bar de Maite, donde los fracasados son la fauna habitual y donde todos cuentan sus penas. Todo parece que va a dar un giro cuando conoce a Vero, de quien Max se enamora perdidamente y por quien está dispuesto a cambiar su vida.
Este es básicamente el argumento de esta novela corta escrita en valenciano aunque utilizando un lenguaje muy coloquial. Está escrita en forma de diario y la verdad es que se lee en un suspiro. Pero desgraciadamente, y a pesar del seguro merecido premio conseguido, tampoco me acaba de convencer. Tal vez sea porque el personaje me ha caído mal desde el primer momento, pues se trata de un hombre que se comporta como un adolescente caprichoso que, aunque lo tiene prácticamente todo en la vida, es infeliz sin en principio ningún motivo.
De todas maneras no ha sido tiempo perdido, se deja leer, y además me ha hecho pensar en alguna personita que se comporta exactamente igual que Max, tirando su vida a la basura sin motivo aparente.