jueves, 29 de diciembre de 2011

Memòria d'un rei mag

Últimamente nuestra Cabalgata de los Reyes Magos está en boca de todos y por distintos motivos. Por un lado, la semana pasada Alcoi recibía la buen noticia de que este entrañable acto ha sido declarada Bien de Interés Cultural (BIC) Inmaterial. Por el otro, la novedad introducida por el Tripartito de recortar el trayecto de la misma y que ha generado una gran polvareda, con opiniones de todo tipo y de todos los colores. Todo esto, sumado a las fechas en las que estamos me ha hecho irresistible el hacer la reseña de un libro relacionado con la Cabalgata.
Finalmente me he decidido por "Memòria d'un Rei Mag", de Joan X. Gisbert Cortés. Este autor ya había publicado algunas cosas con anterioridad, como "Adolfo Sirvent, la voz de terciopelo" (1992) o "Miscelánea histórica del balneario de Benimarfull (1830-1940)" (1994), pero en esta ocasión se trata de algo completamente diferente. No es un libro en el que se hable de los orígenes de nuestra Cabalgata, ni de su historia, ni de sus elementos característicos. Se trata ni más ni menos que de las vivencias del autor cuando encarnó al rey Baltasar en la CXI Cabalgata, en el año 1996: desde que recibe la noticia de que el Centre Excursionista de Alcoi será el encargado de representar al Rey Mago hasta el final del día 6 de enero. Gisbert nos cuenta en este librito de sólo 23 páginas y tamaño cuartilla qué hizo los días previos al acto, con quién se reunió, quienes eran otros participantes de la Cabalgata..., pero sobre todo, lo que el autor intenta es transmitir las fuertes emociones que sintió representando este papel, llenando de ilusión a grandes y pequeños, durante el momento de la adoración al Niño, y un largo etcétera. También quiere Gisbert hacer llegar a todos sus compañeros del Centre Excursionista su agradecimiento por la colaboración prestada en los preparativos y desarrollo del acto.
La verdad es que me ha parecido un poco sentimentaloide, pero no deja de ser un testimonio en primera persona de lo que es la Cabalgata por dentro. También se debería haber cuidado un poco más la ortografía, ya que se pueden apreciar varios errores.
Y ya para terminar, decir que aunque el autor estaba convencido de que representaba al rey Baltasar, en realidad no fue así, sino que hacía de rey Gaspar, pues Baltasar es el negro, aunque vaya en segundo lugar (característico esto de nuestra ciudad). Y que conste que ahora ya no hay discusión posible como ha pasado estos años atrás con que si en Alcoy el negro es Gapar o Baltasar, pues con la declaración de BIC ha quedado zanjado este asunto.

2 comentarios:

Viper dijo...

Sense ànim d'ofendre-lo, però se li nota molt l'alta estima en que es té a sí mateixa Gisbert, a banda d'algunes aportacions interessants que fa als seus llibres, sobre tot al vessant musicòleg. Només per ser ambaixador "suplent" ja va fer un altre llibre, veurem com ens sorprén ara que ja és el titular.

Salut i feliç any!

Judith dijo...

Hola Viper, feliç any nou a tu també.
No conec personalment a l'autor, però de moment, el testimoni que aporta en aquest treball, com ja he dit, no és res de l'altre món. Esperem que si en fa un altre de les seues experiències personals, se'l treballe una miqueta més.
Salutacions.