miércoles, 20 de julio de 2011

Un siglo de construcción : 1903-2004

A pesar del calor y las ganas de disfrutar del verano que provocan una escasez de movimientos generalizada en la mayoría de los blogs, me resisto a dejar el mío abandonado durante todo el estío. Ahora leo menos, es verdad, pero no he abandonado este hábito tan sano y aprovecho las horas de más calor para cultivar tan grata afición. Así me he entretenido con "Un siglo de construcción (1903-2004). Fotografías, fechas y datos de obras realizadas por tres generaciones de alcoyanos", un libro autoeditado por el autor, Vicente Pérez Seguí, que pretende recoger el trabajo realizado por una empresa constructora que creó su abuelo y que levantó grandes y representativos edificios, tanto en nuestra ciudad como en otras por todo el país. Se trata de una reivindicación para ensalzar el trabajo del artesano, del constructor o mestre d'obres frente al arquitecto.
El libro, que se lee en poco más de media hora, cuenta con un prólogo realizado por el archiconocido por todos Adrián Espí Valdés, y contiene exactamente lo que reza en su subtítulo: fotografías, fechas y datos concretos sobre las obras realizadas por estos tres constructores: Vicente Pérez Espinós, Vicente Pérez Jordá y Vicente Pérez Seguí, padre, hijo y nieto. No se trata de un estudio profundo de los edificios presentados ni de la empresa constructora, sino que es más bien un listado de los trabajos más importantes llevados a cabo por estos profesionales indicando la fecha, el arquitecto y algún dato o anécdota más.
La Gruta del Círculo Industrial, el edificio de la Hidroeléctrica (actual sede del hotel AC), la Casa Carbonell de Alicante (tan famosa por aquella anécdota que todo alcoyano conoce y que ahora Pérez Seguí nos dice que no es exactamente cierta. Que pena.), el desaparecido Cine Avenida, etc., son algunos de los trabajos más famosos, aunque también se incluyen otros como el interiorismo de lugares de ocio como el ya desaparecido Soho o el Pub El Jardí (Madre mía cuantas horas he pasado yo en este local y que buenos recuerdo me trae de los amigos de toda la vida).
La verdad es que no es un libro con demasiado interés, aunque sí hay que reconocerle que tiene algunas imágenes muy interesantes, como una fotografía durante la construcción del edificio de la Hidroeléctrica (1909) o la instalación de las tuberías para la conducción de agua potable en la calle San Nicolás (1927). También se le puede reprochar al texto un regusto un poco ñoño que hace que no puedas olvidar que el autor está hablando de su abuelo, de su padre y de sí mismo.
Por cierto, os dejo el enlace de otra reseña diferente sobre este libro, en concreto la aparecida en el blog "Diari de Retalls", de Víper.